Hackers en México e impresoras: nueva táctica de ransomware

· 3 min de lectura · Ciberseguridad
Colombia y Mexico enfrentan una nueva tactica de ransomware

Ciberdelincuentes en México y Colombia usan BitLocker e impresoras corporativas para exigir rescates, abusando de configuraciones deficientes.

Expertos en ciberseguridad han encendido las alarmas en América Latina tras detectar una inusual y agresiva táctica de ransomware en organizaciones de México y Colombia. Investigaciones realizadas entre mayo y junio de 2026 revelaron que grupos de ciberdelincuentes están logrando comprometer la infraestructura de las empresas mediante configuraciones incorrectas y credenciales expuestas, para luego secuestrar los datos utilizando herramientas nativas del propio sistema operativo como Microsoft BitLocker. Lo más insólito de la maniobra es que, tras realizar el cifrado de la información crítica, los atacantes toman el control de las impresoras corporativas de la víctima para imprimir en físico las demandas de rescate.

En los casos analizados, el ingreso inicial no requirió de malware hipersofisticado, sino del abuso de vulnerabilidades y servicios remotos mal configurados. En Colombia, los atacantes accedieron por un servicio expuesto a internet conectado a un almacenamiento de 8 TB con información financiera, mientras que en México, el grupo conocido como «XEntry Team» aprovechó un servidor SQL desconfigurado con credenciales filtradas en código público, manteniendo presencia silenciosa durante meses. Una vez dentro, deshabilitaron las protecciones del servidor web y ejecutaron la extorsión de forma física en las oficinas.

Esta metodología, calificada por los especialistas como una presión psicológica de alto impacto, refleja la tendencia del uso indebido de herramientas legítimas (RMM y RDP) que ya existen dentro de las redes corporativas. Dado que más del 13% de los incidentes en la región corresponden a violaciones de políticas y errores humanos de configuración, los expertos recomiendan una serie de medidas clave para prevenir estas intrusiones:

  • Protección unificada en tiempo real: Implementar soluciones avanzadas con capacidades de investigación, detección y respuesta gestionada (EDR y XDR) para vigilar la infraestructura continuamente.
  • Soporte especializado contra amenazas evasivas: Adoptar herramientas de seguridad que ayuden a investigar incidentes complejos y proporcionen el respaldo técnico necesario en caso de no contar con personal interno especializado.
  • Ajuste estricto del Protocolo de Escritorio Remoto (RDP): Configurar estos accesos bajo las mejores prácticas globales para cerrar la puerta a accesos no autorizados, una brecha responsable de una gran parte de las vulnerabilidades actuales.
  • Control de aplicaciones y monitoreo de tráfico C2: Priorizar políticas estrictas para la ejecución de programas en la red y supervisar activamente el tráfico en busca de comunicaciones de comando y control (C2), especialmente considerando que en más del 20% de los ataques se abusan de herramientas de monitoreo remoto (RMM).
  • Gestión centralizada de registros: Proteger y centralizar los logs del sistema para monitorear alertas de seguridad e investigar de inmediato cualquier señal de acceso o actividad inusual.

Desde la perspectiva del equipo de consultoría estratégica de next+, estos incidentes ponen de manifiesto que la ciberseguridad ya no es solo un desafío de software sofisticado, sino de higiene operativa y gobernanza de la infraestructura digital. El hecho de que herramientas nativas como BitLocker y dispositivos periféricos como impresoras sean armas de extorsión confirma que la superficie de ataque en las empresas modernas está sumamente fragmentada. Para la alta dirección en América Latina, la prioridad debe centrarse en cerrar la brecha de configuraciones deficientes y accesos expuestos. En un entorno donde las marcas operan ecosistemas omnicanal y manejan enormes volúmenes de datos sensibles, la continuidad del negocio y la confianza de los clientes dependen de auditar con rigor la arquitectura interna antes de que los recursos propios se conviertan en el mayor riesgo corporativo.

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