La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo reforzó su estrategia nacional de prevención contra el fraude digital, la extorsión y la suplantación de autoridades, con el objetivo de brindar herramientas concretas a los negocios para proteger su patrimonio frente a modalidades delictivas que evolucionan con rapidez.
La acción cubre la red de 258 Cámaras distribuidas en las 32 entidades del país. Las modalidades que más preocupan son las llamadas telefónicas intimidantes, los mensajes con enlaces fraudulentos y la suplantación de inspectores o funcionarios que exigen depósitos, información confidencial o pagos indebidos a empresarios y negocios familiares.
Frente a ese panorama, Concanaco estableció cuatro protocolos de respuesta para sus afiliados: no ceder ante amenazas ni presiones; no realizar depósitos ni compartir información confidencial; colgar y verificar cualquier requerimiento por canales oficiales; y denunciar al 089 o, en emergencias, al 911.
Octavio de la Torre de Stéffano, presidente de Concanaco Servytur, fue directo sobre la dimensión del problema: "La seguridad digital ya es parte de la seguridad económica. Hoy proteger un negocio también significa protegerlo del engaño, la suplantación y el fraude que llegan por una llamada, un mensaje o una pantalla." Y añadió: "El miedo es la herramienta del delincuente; la prevención, la información y la denuncia son las herramientas de los ciudadanos. Un negocio informado es un negocio protegido."
Además de los protocolos, la Confederación impulsa talleres de ciberseguridad, prevención de extorsión y detección de falsos inspectores para fortalecer la capacidad de respuesta de los negocios. Las acciones forman parte de la Ruta Nacional del Pacto por la Prosperidad, la Justicia Económica y la Seguridad, en coordinación con instituciones de seguridad pública y procuración de justicia.
Desde la mirada de next+, el movimiento de Concanaco señala que el fraude digital ya no es una amenaza exclusiva para las grandes corporaciones con departamentos de ciberseguridad. Los negocios familiares, las micro y pequeñas empresas, son blancos frecuentes precisamente porque tienen menos recursos para detectar y responder a estas amenazas. Una llamada de un falso inspector, un enlace malicioso enviado por mensaje o la presión de alguien suplantando a una autoridad pueden representar pérdidas que, para un negocio de esa escala, son difíciles de absorber. La capacitación y los protocolos simples que Concanaco está distribuyendo a través de su red de cámaras tienen un impacto potencial significativo porque llegan a los negocios donde los programas institucionales de ciberseguridad raramente penetran.
