La automotriz china Geely ha trazado su hoja de ruta para desafiar el liderazgo histórico de los fabricantes japoneses en México. Hacia finales de 2027, la compañía introducirá sus primeros vehículos híbridos no enchufables (HEV), apalancados en una arquitectura técnica que promete eficiencias térmicas sin precedentes en la industria nacional.
El factor diferenciador de Geely no reside únicamente en la electrificación, sino en un cambio de lógica de ingeniería. Mientras las marcas tradicionales suelen añadir un motor eléctrico a una plataforma de combustión existente, Geely ha optado por el camino inverso: diseñar una arquitectura eléctrica nativa a la cual se le incorpora un motor de combustión.
“No estoy pensando en electrificar un vehículo de combustión, estoy pensando en combustionar un vehículo eléctrico”,
explicó Ricardo Arvizu, Head of Product Strategy en Geely Auto México. Esta metodología, desarrollada bajo la alianza Horse Powertrain (integrada por Geely, Renault y Saudi Aramco), busca alcanzar eficiencias térmicas cercanas al 50%, posicionándose en el límite superior de lo que la tecnología actual permite.
El asalto al bastión de Toyota
El objetivo comercial es claro: disputar un mercado que en 2025 alcanzó las 112,000 unidades anuales en México. Actualmente, Toyota domina el 42% de este segmento, vendiendo prácticamente cuatro de cada diez híbridos en el país. Geely identifica una oportunidad crítica entre los consumidores que buscan eficiencia en el consumo de combustible pero que carecen de la infraestructura necesaria para instalar cargadores residenciales.
La ventaja competitiva de Geely se fundamenta en su capacidad de asociación. A través de Horse Powertrain, la firma combina décadas de experiencia en motores de combustión de Renault con la agilidad en electrónica y baterías acumulada en China durante los últimos años.
Desde la perspectiva de next+, el movimiento de Geely confirma que México es el nuevo campo de batalla donde la tecnología china busca cerrar la brecha de confianza frente al legado japonés. Lo que observamos es una transición de la dependencia tecnológica: los fabricantes chinos ya no solo compiten en precio o gadgets, sino en la eficiencia del corazón del vehículo. Para los directivos del sector, la llegada de estos modelos en 2027 obligará a una reevaluación de las estrategias de lealtad de marca en un mercado que avanza irremediablemente hacia la multitecnología.
