La primera generación verdaderamente nativa en inteligencia artificial está entrando al mercado laboral. Quienes comenzaron la universidad meses antes de que existiera ChatGPT se gradúan en 2026 habiendo integrado la IA no como una herramienta externa, sino como parte de su forma de pensar, investigar y resolver problemas. Para las empresas, eso representa algo que los programas de capacitación interna difícilmente pueden replicar: una mentalidad construida desde el origen con IA como capa natural de trabajo.
El CEO de SharkNinja lo expresó sin rodeos: las habilidades con IA de estos graduados superan las de empleados con 20 años de experiencia. Empresas como Salesforce e IBM ya compiten activamente por este perfil, reconociendo que la adaptabilidad con herramientas de IA tiene un valor operativo que no se acumula con años de trabajo tradicional sino con años de exposición al ecosistema correcto desde el inicio.
Lo que diferencia a esta generación no es solo el manejo técnico de modelos de lenguaje o herramientas de automatización. Es una disposición distinta frente al trabajo: son considerablemente menos tolerantes a la idea de pasar años en tareas repetitivas antes de aportar valor real. Esa tensión es nueva para las organizaciones. Las empresas están rediseñando roles por la IA al mismo tiempo que esta nueva generación está redefiniendo lo que está dispuesta a hacer dentro de esos roles.
El contexto también tiene su lado de presión para los propios graduados. La IA está recortando precisamente los trabajos de nivel de entrada que históricamente sirvieron como plataforma de lanzamiento para las carreras profesionales. La misma tecnología que les da ventaja competitiva también está eliminando las posiciones desde las que generaciones anteriores construyeron su experiencia. La paradoja es real: son los más preparados para un mercado laboral transformado por IA, y al mismo tiempo son quienes enfrentan las mayores disrupciones en el punto de entrada a ese mercado.
Desde la perspectiva que next+ construye sobre talento, educación y el futuro del trabajo, la llegada de esta generación al mercado laboral marca un punto de inflexión que las organizaciones no pueden ignorar. No se trata solo de contratar perfiles con habilidades en IA: se trata de repensar qué significa la curva de aprendizaje cuando una parte de la fuerza laboral ya llega con esa curva recorrida. Para los equipos de recursos humanos y liderazgo que diseñan estructuras de trabajo hoy, la pregunta relevante ya no es cómo capacitar a sus equipos en IA, sino cómo crear entornos donde el talento nativo en IA pueda aportar valor desde el primer día sin chocar con estructuras diseñadas para un mercado que ya no existe.
En la sección de Educación de next+ se pueden encontrar recursos, análisis y programas orientados a quienes buscan ampliar sus capacidades en inteligencia artificial, liderazgo y el futuro del trabajo, ya sea para preparar a sus equipos o para desarrollar las habilidades que este nuevo mercado laboral está demandando.
