China elimina 12,000 carreras universitarias por IA

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China elimina 12,000 carreras "obsoletas" por IA

Mientras el desempleo juvenil en China supera el 16%, el gobierno reestructura la educación superior con la mira puesta en la era de la IA.

Entre 2021 y 2025, las instituciones de educación superior de China revocaron o suspendieron 12,200 programas de licenciatura mientras introducían 10,200 nuevos, lo que significa que más del 30% de los programas universitarios del país sufrieron ajustes, según datos del Ministerio de Educación citados por Xinhua.

La campaña ocurre mientras China compite por convertirse en líder global en una serie de "industrias del futuro" de alta tecnología y busca resolver una severa crisis de empleo entre recién egresados, que ha dejado a millones de jóvenes luchando por encontrar trabajo. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas publicados en abril de este año, la tasa de desempleo entre los jóvenes chinos de 16 a 24 años, excluyendo estudiantes, subió de 16.1% en febrero a 16.9% en marzo. Se espera que más de 12 millones de nuevos egresados ingresen al mercado laboral chino en 2026, lo que añade más presión sobre los responsables de política pública para alinear la educación con las necesidades del mercado de trabajo.

Los recortes han caído con mayor fuerza sobre programas de artes, humanidades, idiomas extranjeros y administración. En todo el país, las universidades están recortando o suspendiendo carreras que alguna vez atrajeron a un gran número de estudiantes y reemplazándolas con programas vinculados a inteligencia artificial, robótica, inteligencia incorporada, diseño de chips y otras tecnologías estratégicas. Nueve universidades chinas ya añadieron nuevas carreras en inteligencia incorporada, alineadas con el impulso del país por integrar la IA de nueva generación en la economía real.

El caso de una universidad concreta ilustra la velocidad del cambio. La Universidad de Shanghái para la Ciencia y la Tecnología detuvo las admisiones a su programa de diseño de producto después de que el cuerpo docente concluyera que los avances en IA estaban transformando muchas de las tareas tradicionales del campo. Un egresado anónimo de la universidad describió el cambio en términos prácticos: "El rápido desarrollo de la IA golpeó duro al diseño de producto."

El fenómeno no se limita a recortar y sustituir programas. Cerca del 60% de los estudiantes y profesores chinos ya usan herramientas de IA múltiples veces al día, y universidades como Zhejiang convirtieron el uso de IA en materia obligatoria, mientras instituciones de primer nivel como Tsinghua crearon colegios interdisciplinarios completos dedicados a la inteligencia artificial. En China, el dominio de la IA dejó de ser opcional.

No todos los especialistas creen que la solución sea simplemente intercambiar un programa por otro. Chu Zhaohui, investigador senior del Instituto Nacional de Ciencias de la Educación, advirtió que sustituir un programa por otro solo será una solución de corto plazo, y que se necesitan cambios más profundos en la educación superior para adaptarse a una era de cambio tecnológico acelerado. Muchos de los programas recortados por las universidades se habían establecido apenas unos años antes, durante una fase previa de la misma reestructuración, por lo que tuvieron poco tiempo para desarrollarse y mejorar. En lugar de intercambiar constantemente una carrera por otra, Chu sugirió que las universidades adopten un sistema más flexible que dé a los estudiantes mayor libertad para elegir sus propios cursos.

El cambio educativo de China refleja una tendencia que ya se observa en otras partes del mundo: India, los Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán y España también han actualizado sus planes de estudio nacionales para incorporar cursos y alfabetización en IA. Estados Unidos no es la excepción: decenas de universidades estadounidenses lanzaron programas específicos de IA en los últimos dos años, y el MIT reporta que su carrera de "IA y toma de decisiones" ya es la segunda más grande del campus.

Para el equipo de next+, el caso chino es el experimento de política educativa más agresivo y a mayor escala que existe hoy sobre cómo reestructurar la formación universitaria frente a la disrupción de la IA, y ofrece lecciones que van más allá de la geografía. Tres datos merecen atención particular de quienes diseñan estrategia de talento. Primero, la velocidad: más del 30% de los programas universitarios de un país cambiaron en apenas cinco años, un ritmo de transformación institucional que ninguna economía occidental ha intentado replicar todavía. Segundo, la advertencia del propio sistema chino: sustituir carreras de forma reactiva sin dar tiempo a que maduren genera el riesgo de repetir el mismo error que se buscaba corregir, formar profesionales para una demanda de mercado que para cuando egresan ya cambió de nuevo. Tercero, y el más relevante para liderazgo empresarial fuera de China, la velocidad de adopción de IA entre estudiantes y profesores, no solo el rediseño curricular, es lo que realmente está moviendo la aguja. Para empresas que compiten por talento técnico a nivel global, la pregunta no es si replicar el modelo chino de recorte curricular masivo, sino qué tan rápido sus propios programas de desarrollo interno y alianzas con instituciones educativas están moviéndose frente a una transformación que en China ya tiene cinco años de avance medible.

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