El sector privado en México generó 61,023 puestos de trabajo con seguridad social durante junio de 2026, según datos publicados por el Instituto Mexicano del Seguro Social. El resultado representa un avance mensual del 0.3%, compensa la destrucción de 29,922 empleos registrada en mayo y se convierte en el segundo mejor mes del año, solo superado por febrero, y el más elevado para un sexto mes en cinco años.
El dato de junio fue suficiente para que el segundo trimestre cerrara en terreno positivo. Entre abril y junio el país generó 55,024 puestos netos, convirtiéndose en el mejor periodo de abril a junio de los últimos tres años. Al cierre del sexto mes, México acumula 22,779,704 plazas laborales registradas ante el IMSS, una cifra que está 1.2% por encima del nivel con que cerró 2025 y apenas 0.3% por debajo del máximo histórico alcanzado en noviembre de ese año.
Zoé Robledo, director general del IMSS, destacó durante la conferencia matutina de presidencia que la tasa de desempleo del país se ubica en 2.7%, la segunda más baja entre los 38 países de la OCDE, solo detrás de Japón con 2.5%. "Estos datos son especialmente relevantes en el contexto internacional complejo y confirman la fortaleza del empleo formal en nuestro país", señaló. El salario base de cotización promedio de los puestos registrados alcanzó 669.1 pesos al cierre de junio, equivalente a 38 dólares, con un crecimiento del 6.4% respecto al año anterior.
Los sectores que impulsaron el crecimiento en junio fueron transporte y comunicaciones, comercio, servicios financieros, tecnológicos, turismo, construcción y servicios públicos de salud y educación.
Sin embargo, el dato positivo de junio no borra la tendencia más amplia del año. En la primera mitad de 2026 se crearon 262,628 empleos, lo que coloca a este primer semestre entre los dos peores en 17 años para ese período, dejando fuera solo el año 2020 por el impacto de la pandemia. El Fondo Monetario Internacional redujo recientemente su pronóstico de crecimiento para México, argumentando que la incertidumbre continuada limitará la actividad económica a pesar de políticas internas menos restrictivas. Distintos organismos internacionales han revisado a la baja sus estimados de crecimiento para el país en múltiples ocasiones durante 2026.
Desde la perspectiva de next+, el dato de empleo de junio ilustra la tensión que define el mercado laboral mexicano en este momento: indicadores de corto plazo sólidos que conviven con una tendencia de mediano plazo más débil de lo esperado. Que México tenga la segunda tasa de desempleo más baja de la OCDE es un activo real. Que el primer semestre de 2026 haya sido uno de los dos peores en generación de empleo en 17 años, excluyendo la pandemia, describe un mercado que resiste sin crecer al ritmo que la economía necesitaría para absorber a los nuevos trabajadores que se incorporan cada año. Para equipos de recursos humanos y liderazgo que toman decisiones de contratación en este entorno, la señal más útil no es el número de junio en sí, sino la combinación de bajo desempleo con baja creación neta de empleo, que en la práctica significa mercados laborales más competitivos para atraer talento especializado en los sectores que sí están creciendo.
