La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó el balance económico de la participación de la capital como sede del Mundial 2026: la derrama generada supera los 45 mil millones de pesos, con expectativa de rebasar los 50 mil millones antes de que concluya el torneo el 19 de julio. La cifra fue reportada por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo.
El balance se presentó después de que México fue eliminado en los octavos de final frente a Inglaterra, con lo que la CDMX cerró su etapa como sede activa de la Selección. En total, la ciudad disputó cinco partidos del combinado nacional durante el torneo.
Los números de afluencia son significativos. La CDMX recibió 3.7 millones de visitantes durante las actividades mundialistas y registró una ocupación hotelera superior al 80%. El récord de concentración pública se registró el 1 de julio, tras la victoria de México sobre Ecuador, cuando 1.4 millones de personas salieron a las calles, la mayor movilización ciudadana documentada en la capital durante el torneo. En el partido ante Inglaterra, más de 1.35 millones de personas se congregaron en espacios públicos de la ciudad.
La estrategia del gobierno capitalino fue apostar por la descentralización de los festejos. Se instalaron 17 festivales futboleros en las 16 alcaldías y pantallas en puntos clave del Paseo de la Reforma, el Zócalo, el Monumento a la Revolución y el Ángel de la Independencia. Brugada señaló que esta distribución permitió que el impacto económico llegara a distintos corredores de la ciudad y no solo a las inmediaciones del estadio.
Los sectores más beneficiados fueron turismo, hospedaje, comercio, restaurantes, bares, transporte y entretenimiento. Coparmex estimó que entre sus agremiados el gasto de visitantes nacionales y extranjeros alcanzó 18,818 millones de pesos, considerando hospedaje, transporte, comercio y entretenimiento. El gasto promedio por encuentro rondó los 1,600 pesos por persona. La Canaco CDMX calculó en una evaluación preliminar que la derrama para negocios establecidos durante los cinco partidos del Tricolor fue de 22,678 millones de pesos. Coparmex también identificó que el comercio informal capturó cerca de 2,100 millones de pesos adicionales en espacios públicos como el Ángel de la Independencia y el Zócalo, recursos que no se contabilizan dentro de la derrama oficial.
La cifra total del gobierno capitalino de 45 mil millones supera ampliamente las estimaciones previas al torneo. Al inicio del Mundial, la expectativa de Canaco para la capital era de 26,280 millones de pesos, por lo que el resultado representa un ajuste al alza de más del 70% respecto a la proyección original.
Concanaco Servytur también actualizó sus cifras nacionales al alza: su presidente Octavio de la Torre estimó que la derrama económica total del Mundial en México podría superar los 65 mil millones de pesos al cierre del torneo.
Desde la mirada de next+, el dato más relevante es lo que estas cifras revelan sobre la capacidad de una ciudad sede para capturar valor económico más allá del estadio. La decisión de descentralizar los festejos mediante festivales en alcaldías y pantallas en múltiples corredores distribuyó el impacto económico de forma más amplia que si el consumo se hubiera concentrado únicamente en las zonas cercanas al Estadio Ciudad de México. Para marcas y retailers que operan en la capital, el balance confirma algo que los datos de consumo durante el torneo ya señalaban: el Mundial fue el activador de consumo más potente que la CDMX ha registrado en años, con un consumidor más dispuesto a gastar, corredores comerciales con tráfico histórico y una ocupación hotelera que no se veía en ese nivel desde antes de la pandemia.
