Samsung reveló los primeros detalles de sus próximos lentes inteligentes con inteligencia artificial. Jay Kim, vicepresidente ejecutivo del negocio móvil de la compañía, confirmó a CNBC al margen del Mobile World Congress en Barcelona que el dispositivo contará con una cámara integrada a nivel del ojo del usuario y estará conectado al smartphone, que será el encargado de procesar la información captada por la cámara.
El lanzamiento está previsto para este año y representará la primera incursión de Samsung en la categoría de lentes inteligentes. Kim fue deliberadamente escueto en los detalles adicionales: declinó confirmar si el dispositivo tendrá pantalla integrada, señalando que Samsung ya tiene otros productos como el smartwatch o el teléfono si el usuario necesita una pantalla. El objetivo declarado por el ejecutivo es "tener algo para la industria este año."
El momento del lanzamiento es relevante. Las gafas inteligentes de Meta Ray-Ban dominan el mercado con el 82% de participación global según Counterpoint Research, pero el espacio está atrayendo cada vez más competidores. Alibaba, Xreal y ahora Samsung buscan desafiar ese dominio en un segmento que los fabricantes de dispositivos consideran el candidato más probable a convertirse en la siguiente plataforma de consumo masivo después del smartphone.
La apuesta de Samsung no parte desde cero. La compañía trabaja desde 2023 junto a Qualcomm y Google en el desarrollo del sistema operativo, los semiconductores y el hardware para tecnología de realidad mixta. La primera colaboración de esa alianza fue el headset Galaxy XR, lanzado el año pasado sobre el sistema operativo Android XR de Google. Las smart glasses son el siguiente paso natural de esa arquitectura.
Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, también confirmó a CNBC que los lentes llegarán este año y explicó su entusiasmo por la categoría en términos precisos: las gafas están cerca de los ojos, los oídos y la boca del usuario, lo que las convierte en el dispositivo ideal para experiencias agénticas, aquellas donde la IA actúa de forma autónoma en nombre del usuario sin que este tenga que interactuar con una pantalla. Amon comparó el estado actual de las smart glasses con los primeros años del smartphone, cuando las apps disponibles eran escasas, anticipando que la madurez del ecosistema seguirá el mismo patrón de crecimiento exponencial.
Kim precisó la lógica de la cámara como pieza central del dispositivo: lo importante es que la IA entienda "dónde estás mirando" para poder "alimentar esa información al móvil, que la procesa y te da mucha información." Ese flujo, cámara en las gafas hacia procesamiento en el teléfono y respuesta al usuario, define el modelo de interacción que Samsung está construyendo, diferente al de dispositivos completamente autónomos como el Apple Vision Pro.
Kim también fue claro sobre el futuro del headset XR como categoría: "Creo que los XR en formato headset seguirán existiendo, pero no como un negocio a escala masiva." Las gafas, por el contrario, tienen ventaja por su factor de forma: son pequeñas, ya son ampliamente usadas y no generan la fricción social de ponerse un casco de realidad virtual en espacios públicos.
Desde el ánalisis de next+, la entrada de Samsung en este mercado es una señal de que la carrera por el próximo dispositivo de consumo masivo con IA integrada ya tiene más de dos participantes serios. Meta construyó ventaja con Ray-Ban porque llegó primero y construyó un ecosistema con Llama y su infraestructura de IA. Samsung llega con la ventaja de su escala de distribución global, su alianza con Google y Qualcomm, y un portafolio de dispositivos complementarios que ningún otro fabricante de smart glasses tiene integrado de la misma forma. Lo que está en disputa es cómo el ecosistema de IA se convierte en la capa con la que los usuarios interactúan de forma natural cuando ya no necesitan sacar el teléfono del bolsillo.
