La jueza Primera de Distrito de Concursos Mercantiles de la Ciudad de México, Tessy del Rocío Covarrubias Torres, declaró a TV Azteca en concurso mercantil el martes 7 de julio de 2026, luego de determinar que la empresa incurrió en incumplimiento generalizado en el pago de sus obligaciones. La resolución da inicio formal a un proceso que la propia televisora había anticipado desde febrero, cuando anunció que recurriría voluntariamente a este mecanismo legal como parte de su estrategia de reorganización corporativa, operativa y financiera.
El expediente del caso documenta 1,970 deudas por un total de 23,345 millones de pesos. A partir de la publicación de la sentencia en el Diario Oficial de la Federación, TV Azteca cuenta con hasta 365 días para negociar un convenio con sus acreedores y reestructurar sus obligaciones. Si al término de ese plazo no existe un acuerdo, el procedimiento puede avanzar a la etapa de quiebra.
Es importante aclarar qué implica este proceso y qué no. El concurso mercantil no es una quiebra ni supone el cierre inmediato de la empresa ni la suspensión automática de sus transmisiones. Es un mecanismo de insolvencia supervisado judicialmente que busca dar tiempo para negociar con acreedores y reorganizar las obligaciones de pago. Durante la etapa de conciliación, la sentencia frena los pagos de adeudos previos y suspende embargos y ejecuciones contra los bienes de TV Azteca. El Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles designará un conciliador en un plazo máximo de cinco días para acompañar el proceso.
Un elemento técnico con implicaciones relevantes: la jueza confirmó que la concesión de televisión no pertenece a TV Azteca SAB, la sociedad que entró en concurso mercantil, sino a otras razones sociales del grupo. Eso significa que la protección del proceso no se extiende automáticamente a las filiales ni a las empresas que son titulares formales de las frecuencias de transmisión. Este punto es especialmente relevante en el frente internacional, donde los acreedores liderados por The Bank of New York Mellon mantienen una demanda en la Corte del Distrito Sur de Nueva York vinculada a una emisión de bonos por 400 millones de dólares de 2017, y han señalado que activos clave, incluida la licencia de radiodifusión, podrían haber sido transferidos a TVA III, una subsidiaria creada por el grupo.
El proceso que condujo a esta declaración es largo. TV Azteca argumentó que desde 2021 trabajaba en la reorganización de sus compromisos financieros, señalando que enfrentó un entorno adverso por las transformaciones en la industria televisiva y publicitaria, el pago de más de 3,800 millones de pesos por licencias de espectro en 2018 y los efectos de la pandemia sobre la inversión publicitaria. La presentación formal del concurso mercantil ocurrió a principios de marzo de 2026, luego de que la empresa perdió una larga batalla judicial en materia fiscal.
