El empleo industrial en México roza niveles de pandemia

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El empleo industrial en México roza niveles de pandemia

El empleo en la industria manufacturera mexicana registra 39 meses seguidos de contracciones anuales, acercándose a los niveles registrados en la pandemia.

La industria manufacturera de México atraviesa un periodo prolongado de desaceleración en su capacidad de absorción y generación de puestos de trabajo. De acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el personal ocupado en el sector manufacturero registró en mayo una nueva contracción anual, acumulando con ello un periodo ininterrumpido de 39 meses a la baja en la comparación interanual. Esta racha negativa ha erosionado gradualmente el volumen de la nómina industrial, provocando que la cifra total de trabajadores en este sector clave retroceda a niveles que no se observaban desde los periodos más críticos de la contingencia sanitaria causada por la pandemia de COVID-19.

Esta contracción en la fuerza laboral refleja factores estructurales de ajuste en las cadenas globales de valor que impactan de manera diferenciada a los distintos subsectores del aparato industrial nacional. Aunque ramas dinámicas como la fabricación de equipo de transporte y componentes electrónicos han logrado mantener cierta estabilidad, industrias tradicionales y de uso intensivo de mano de obra tales como la textil, confección, calzado y la transformación de productos de madera, han registrado los recortes más severos. A esta dinámica se suma un proceso gradual de automatización e incorporación de tecnologías avanzadas en las líneas de producción, lo que permite a las plantas mantener niveles de productividad competitivos sin la necesidad de incrementar su personal operativo.

A pesar del retroceso sostenido en el volumen absoluto de ocupación, los indicadores salariales dentro de las plantas manufactureras han mostrado un comportamiento divergente. Las remuneraciones medias reales pagadas en el sector registraron un incremento modesto en el periodo, impulsadas en parte por los ajustes al salario mínimo y la demanda de mano de obra técnica hiperespecializada. Sin embargo, analistas del sector señalan que el continuo enfriamiento de la demanda externa de bienes de exportación y la cautela en las inversiones industriales de capital a largo plazo continuarán imponiendo un techo al crecimiento de la nómina manufacturera durante los próximos trimestres.

Desde la mirada del equipo de consultoría estratégica de next+, la racha de 39 meses de caídas en el empleo manufacturero no debe interpretarse únicamente como un síntoma de debilidad económica, sino como la evidencia de una reconfiguración estructural en el modelo industrial mexicano. Para la alta dirección y los tomadores de decisiones, el sector industrial está transitando desde un esquema enfocado en el volumen de mano de obra intensiva hacia uno centrado en la eficiencia, la automatización y el valor agregado de la producción. Ante este escenario, las empresas de la transformación no pueden pretender recuperar competitividad apoyándose en modelos de contratación tradicionales. Los líderes del sector deben redirigir sus inversiones hacia la reconversión de capacidades (upskilling) de su personal existente y la integración de tecnologías predictivas y robótica avanzada, transformando la disminución de la nómina física en un salto de productividad tecnológica y resiliencia operativa.

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